Novela de ficción. El argumento deriva de la desaparición de los arsenales ex soviéticos de mini bombas atómicas, instaladas en maletines de viaje, factibles de transportar por un solo hombre, por ser su peso de unos 30 kgs, que sin ningún ayudante puede hacerla explotar en menos de 30 minutos. En 1997 el Presidente de Rusia, Yeltsin, ordenó buscar los 132 maletines maletines perdidos, de los que posteriormente se supo que se habÃan encontrado 48. Nunca mecionó donde se encuentran los restantes 84. Juan Johnson, ha trabajado en importantes firmas multinacionales. Actualmente es un broker independiente con despacho en Madrid. Conoce a Linda Harrison en una recepción convocada por la Embajada de USA en Madrid. Se hacen buenos amigos. Más adelante descubrirá que Linda es la responsable en España de la CIA. Un dÃa un amigo le presenta a un cliente que quiere vender un edificio de oficinas sito en un barrio de alto nivel de Madrid, con pago parte en blanco y parte en negro. Juan viaja a Zurich a entrevistarse con el Director de un importanten banco suizo. Este le presenta al Abogado de un importante Grupo Inversor Ruso. Después de una dura negociación llegan a un acuerdo. Más adelante el ruso le vuelve a contactar pidiéndole que trabaje como broker para ellos en operaciones de trading, importantes y muy diversas. Quieren empezar la colaboración vendiendo Juan el petróleo de un buque tanque, procedente de un paÃs ribereño con el Mar Caspio. Y eso es el principio. Si quedan satisfechos habrá más buques y más enormes comisiones. Juan acepta encantado el encargo. Asà empieza a hacer negocios con los rusos, y asà se va implicando con ellos cada vez más, sin posibilidad de echar marcha atrás. Financiado por los rusos Juan monta una tapadera consistente en comprar una empresa de trading en Suiza, yéndose a residir a Zurich. Allà conoce a Julia, una dama de la alta sociedad suiza, cuya familia posee un enorme patrimonio. Juan viaja por los paraÃsos fiscales más importantes del Mundo, donde anónimamente crea una red de cuentas numeradas en diversos bancos, a través de la cual cobrará el dinero que se pague a los rusos y las comisiones que él obtenga. Con esa red borrará la pista del dinero que reciban sus clientes y él. En un momento determinado los rusos le encargan negociar la venta de un maletÃn con una bomba atómica. La comisión para Juan será enorme. Quieren que se la venda al Gobierno de USA por 1.000 millones de dólares. Juan es consciente de que el riesgo para él será brutal, pero intuye que no puede negarse si quiere seguir viviendo. Contacta con Linda, y después de muchas amenazas y tensiones logra vender y cobrar ese primer maletÃn. Desde el primer momento la CIA comienza a vigilar a Juan. Los satélites americanos le siguen permanentemente, y todas sus comunicaciones son interceptadas y analizadas. Pero sus clientes rusos también poseen una tecnologÃa avanzada. Le insertan un microtransmisor por el que le tienen permanentemente localizado, para acudir en su ayuda si es preciso. Y le entrenan en resistir interrogatorios, tanto incruentos como cruentos, por si alguna vez se los aplicasen. No obstante, los rusos han desarrollado un sistema logÃstico por el que sitúan los maletines en los lugares que desean sin que Juan sepa donde están ubicados, ni los americanos los detecten. Hasta el final de la novela, Juan no conocerá la verdadera identidad de sus clientes: ¿Mafia Rusa, KGB, Al Qaeda, Mossad, Gobierno de Irán, o quién?. El Gobierno Americano decide no comprar la segunda bomba. En represalia los rusos la hacen explotar en uno de los Estados de USA, causando muerte y desolación en una amplia región. La situación se vuelve angustiosa para Juan. Cree muy difÃcil salir con vida, y si logra conservar esta cree que muy probablemente acabará en la cárcel de por vida.