El miedo al enterramiento en vida era muy com n en la poca, y Edgar Allan Poe obtuvo provecho literario de ello. En este relato, el narrador an nimo describe en primera persona un trastorno que le aqueja, caracterizado por ataques de una afecci n singular que los m dicos coinciden en denominar catalepsia . Esta enfermedad lo lleva con frecuencia a p rdidas de conciencia muy similares a la muerte, lo que conduce al personaje a un terror p nico a ser enterrado vivo en alguna de tales circunstancias: La mayor de las desgracias posibles , afirma. A fin de que se comprenda esta fobia, el narrador enumera diversos casos probados de personas enterradas vivas. En el primer caso, la tragedia fue descubierta mucho m s tarde, al ser reabierta la cripta.