Despues de un doloroso proceso de divorcio, Andrea pierde a su hijo Sebastian, de nueve años de edad, pero no por virtud de la muerte. Victima de alienacion parental, el niño se vuelve contra ella para seguir por “conviccion propia†a su padre. Andrea comienza la búsqueda frenetica de logicas respuestas al indescifrable fenomeno, causante no solo de profundas heridas afectivas sino ataques de panico y ansiedad que en varias ocasiones pusieron en peligro su salud y su vida. Luego de una incesante aunque infructuosa lucha por conductos pacificos, concede a su hijo los privilegios de la libertad que ella misma obtuvo. Acompañada del amor de Diego, su hijo menor, Andrea fue venciendo los desafÃos de diversa Ãndole que coronaron a la mayor prueba de su vida.