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Su unico hijo (COLECCION LETRAS HISPANICAS) (Letras Hispanicas / Hispanic Writings) (Spanish Edition)
Book Details
Author(s)Clarin, Leopoldo Alas
PublisherCatedra
ISBN / ASIN8437609003
ISBN-139788437609003
AvailabilityUsually ships in 24 hours
Sales Rank1,671,932
CategoryPaperback
MarketplaceUnited States 🇺🇸
Description
Leopoldo GarcÃa-Alas y Ureña «ClarÃn» (Zamora, 25 de abril de 1852–Oviedo, 13 de junio de 1901) fue un escritor español.
Durante los ratos libres que le dejara la cátedra de la Universidad, ClarÃn escribÃa artÃculos para los periódicos El Globo, La Ilustración y Madrid Cómico. EnvÃa a los periódicos de El Imparcial y Madrid Cómico sus «Paliques» satÃricos y mordaces que le proporcionarán algunos enemigos adicionales.
En 1881 se publicó el libro Solos de ClarÃn, que recogió los artÃculos de crÃtica literaria. El prólogo es de Echegaray. Ese mismo año, en el mes de octubre publicó en La Ilustración Gallega y Asturiana el artÃculo «La Universidad de Oviedo», en el que hace un elogio al claustro restaurado y formado por los profesores Buylla, Aramburu, DÃaz Ordóñez, entre otros.
A los 31 años de edad escribe ClarÃn su obra maestra La Regenta. En junio de 1885 salió a la calle el segundo volumen de esta composición del arte literario. En 1886 se edita su primer libro de cuentos con el tÃtulo de Pipá. En 1889 termina un ensayo biográfico sobre Galdós, dentro de una serie titulada «Celebridades españolas contemporáneas». A finales de junio de 1891, el editor Fernando Fe saca a la luz la segunda novela larga de ClarÃn: Su único hijo.
En 1892 ClarÃn pasa por una crisis de personalidad y religiosa en que, según sus palabras, trata de encontrar a su yo y a Dios. Poco después dejó reflejar dicha crisis en su cuento Cambio de Luz, cuyo protagonista Jorge Arial representa al autor y sus preocupaciones, sus dudas religiosas y su escepticismo filosófico. ClarÃn define a este personaje como «mÃstico vergonzante».
En 1894 se despertó su afición por el teatro por influencia de sus amigos la actriz MarÃa Guerrero y el dramaturgo Echegaray. Los biógrafos dicen que es un contrasentido en un hombre amante de la realidad y enemigo de la farsa. Por eso su primera obra teatral Teresa (ensayo dramático en un acto y en prosa) es una página real de su propia vida. Se publicó y se estrenó el 20 de marzo, en el teatro Español de Madrid, en homenaje que se daba a la actriz MarÃa Guerrero. La obra resultó un rotundo fracaso, argumentando los crÃticos que carecÃa de arquitectura escénica y que tenÃa todos los defectos de un escritor novato.
Durante los últimos años de su vida, ClarÃn recibe gran cantidad de ofertas para colaboraciones asà como peticiones de autorización para traducir su obra en nuevas ediciones. En 1900, la Casa Maucci de Barcelona, le encarga la traducción de la novela de Émile Zola Trabajo. La retribución es buena y ClarÃn piensa que una traducción no le dará tanto trabajo como escribir. Pero los tecnicismos y palabras difÃciles del escritor francés, unido al perfeccionismo de ClarÃn hacen que el trabajo se alargue durante meses, agotando la poca salud que tenÃa en aquellos años. Traduce dÃa y noche para cumplir con la fecha indicada por la editorial, agotado pero contento de poder contribuir en dar a conocer al «pensador más ultrajado de todo el siglo XIX».
Durante los ratos libres que le dejara la cátedra de la Universidad, ClarÃn escribÃa artÃculos para los periódicos El Globo, La Ilustración y Madrid Cómico. EnvÃa a los periódicos de El Imparcial y Madrid Cómico sus «Paliques» satÃricos y mordaces que le proporcionarán algunos enemigos adicionales.
En 1881 se publicó el libro Solos de ClarÃn, que recogió los artÃculos de crÃtica literaria. El prólogo es de Echegaray. Ese mismo año, en el mes de octubre publicó en La Ilustración Gallega y Asturiana el artÃculo «La Universidad de Oviedo», en el que hace un elogio al claustro restaurado y formado por los profesores Buylla, Aramburu, DÃaz Ordóñez, entre otros.
A los 31 años de edad escribe ClarÃn su obra maestra La Regenta. En junio de 1885 salió a la calle el segundo volumen de esta composición del arte literario. En 1886 se edita su primer libro de cuentos con el tÃtulo de Pipá. En 1889 termina un ensayo biográfico sobre Galdós, dentro de una serie titulada «Celebridades españolas contemporáneas». A finales de junio de 1891, el editor Fernando Fe saca a la luz la segunda novela larga de ClarÃn: Su único hijo.
En 1892 ClarÃn pasa por una crisis de personalidad y religiosa en que, según sus palabras, trata de encontrar a su yo y a Dios. Poco después dejó reflejar dicha crisis en su cuento Cambio de Luz, cuyo protagonista Jorge Arial representa al autor y sus preocupaciones, sus dudas religiosas y su escepticismo filosófico. ClarÃn define a este personaje como «mÃstico vergonzante».
En 1894 se despertó su afición por el teatro por influencia de sus amigos la actriz MarÃa Guerrero y el dramaturgo Echegaray. Los biógrafos dicen que es un contrasentido en un hombre amante de la realidad y enemigo de la farsa. Por eso su primera obra teatral Teresa (ensayo dramático en un acto y en prosa) es una página real de su propia vida. Se publicó y se estrenó el 20 de marzo, en el teatro Español de Madrid, en homenaje que se daba a la actriz MarÃa Guerrero. La obra resultó un rotundo fracaso, argumentando los crÃticos que carecÃa de arquitectura escénica y que tenÃa todos los defectos de un escritor novato.
Durante los últimos años de su vida, ClarÃn recibe gran cantidad de ofertas para colaboraciones asà como peticiones de autorización para traducir su obra en nuevas ediciones. En 1900, la Casa Maucci de Barcelona, le encarga la traducción de la novela de Émile Zola Trabajo. La retribución es buena y ClarÃn piensa que una traducción no le dará tanto trabajo como escribir. Pero los tecnicismos y palabras difÃciles del escritor francés, unido al perfeccionismo de ClarÃn hacen que el trabajo se alargue durante meses, agotando la poca salud que tenÃa en aquellos años. Traduce dÃa y noche para cumplir con la fecha indicada por la editorial, agotado pero contento de poder contribuir en dar a conocer al «pensador más ultrajado de todo el siglo XIX».










