Porque esta vez no tiene que rastrear y capturar a un vampiro. Esta vez tiene que atrapar a un arcángel rebelde.
Elena se verá inmersa en una matanza como ha visto pocas, que la pondrá al borde de la vida... y de la pasión. Incluso saliendo viva de esta, sucumbir a las caricias de Rafael puede significar la muerte.
Porque cuando los arcángeles juegan, los mortales sufren.
«Simplemente genial. Poderosa, aterradora y apasionadamente genial.» PATRICIA BRIGGS