Ambientada en un Marte moribundo inspirado en las ideas popularizadas por el astrónomo Percival Lowell a inicios del Siglo XX, esta novela fue fuente de inspiración de muchos escritores de ciencia ficción; entre los que se incluyen Arthur C. Clarke, John Norman y Ray Bradbury y despejo el camino hacia la exploración espacial y la búsqueda de vida extraterrestre.