El amor lo vence todo Veinte textos de san Pablo meditados por san AgustÃn (Spanish Edition)
Book Details
Author(s)Enrique A. Eguiarte
PublisherEdiciones Paulinas S.A de C.V
ISBN / ASINB007OM66XC
ISBN-13978B007OM66X1
Sales Rank860,798
MarketplaceUnited States 🇺🇸
Description
Entre los libros bÃblicos, las cartas de san Pablo formaron un corpus que marcó de manera definitiva la espiritualidad y el pensamiento agustiniano. No sólo fue un texto paulino (Rm 13, 13) el que marcó su conversión, como él mismo nos lo refiere en las Confesiones, sino que las cartas de san Pablo se convertirÃan para san AgustÃn en sus compañeras de camino, con las cuales profundizarÃa más la insondable riqueza del misterio de Cristo e irÃa comprendiendo el
mismo dogma cristiano.
La presente obra pretende ser una pequeña muestra de cómo san AgustÃn vivió e interpretó algunos textos de san Pablo, y al mismo tiempo, una invitación a leer estos mismos textos con san AgustÃn, a meditar y hacer vida de sus enseñanzas espirituales.
El propósito es que esta obra se convierta en una herramienta
que ayude a la oración habitual de todo cristiano. Los textos de la Palabra de Dios deben ser nuestro alimento espiritual cotidiano como lo eran para san AgustÃn. Por ello la presente obra ayuda a encontrarse con la Palabra de Dios, o mejor dicho para dejarse encontrar por ella, y meditarla de la mano de uno de sus mejores conocedores: san AgustÃn.
mismo dogma cristiano.
La presente obra pretende ser una pequeña muestra de cómo san AgustÃn vivió e interpretó algunos textos de san Pablo, y al mismo tiempo, una invitación a leer estos mismos textos con san AgustÃn, a meditar y hacer vida de sus enseñanzas espirituales.
El propósito es que esta obra se convierta en una herramienta
que ayude a la oración habitual de todo cristiano. Los textos de la Palabra de Dios deben ser nuestro alimento espiritual cotidiano como lo eran para san AgustÃn. Por ello la presente obra ayuda a encontrarse con la Palabra de Dios, o mejor dicho para dejarse encontrar por ella, y meditarla de la mano de uno de sus mejores conocedores: san AgustÃn.
