HEDONISMO LIBERTARIO. Ensayos sobre erotismo y pornografÃa (Spanish Edition)
Book Details
Author(s)Luis Diego Fernández
PublisherEDITORIAL INNISFREE
ISBN / ASINB00BTM9SOM
ISBN-13978B00BTM9SO5
Sales Rank1,165,541
MarketplaceUnited States 🇺🇸
Description
Lo erótico y lo pornográfico son discursos del conocimiento prohibido y de la prostitución: eros, pulsión de vida; porné, puta, en griego. El vitalista y la femme fatale, el cerdo en su piara de mierda y alimento, a la vez que el refinamiento sádico de la diva lasciva. Es el concepto que talla sobre el cuerpo, la fisiologÃa, los territorios afirmados con voluptuosidad, desde las Venus esculpidas en la antigüedad a los sofisticados falos de plástico de la industria de cine condicionado del presente.
Estos ensayos permiten delimitar un trasfondo de lazos que no pueden quitarse con facilidad: a una ética hedonista (donde el placer es propiciado asà como la ausencia de dolor) le corresponde una polÃtica libertaria (donde la crÃtica a la autoridad y el elogio de la autarquÃa es un elemento nodal): el órgano indicado, culo, tetas, clÃtoris, pene, boca, lengua, pezón, la piel, en el fondo, y su elogio como superficie iluminada. Todo cuerpo emancipado es una punta de lanza. Poco sentido tiene distinguir lo erótico de lo pornográfico, en el primer caso, será lo elusivo; en el segundo, lo exhibido al detalle, del plano velado al plano quirúrgico. Sin embargo, la filosofÃa, la literatura, el cine y el arte que en estos textos se piensan permite ese encuentro como festejo. La curva pornográfica, como dirÃa el ensayista Christian Ferrer, es patrimonio de lo libertario, desde la exhaltación de la camaraderÃa amorosa del anarquismo individualista de Emile Armand hasta formas que resisten el código externo coercitivo: el contrato libertino, la orgÃa, el onanismo, el sexo tarifado, la pansexualidad desbocada, el fetichismo. La filosofÃa va hacia el vulgo y la plebe no para juzgar en ese sentido, sino para erotizar la diferencia, la carne y el impulso de perpetuación que se sabe perdido y, por ello, atravesado por los flujos, la sangre, el semen. Belleza de la pequeña muerte que quiere más vida.
Estos ensayos permiten delimitar un trasfondo de lazos que no pueden quitarse con facilidad: a una ética hedonista (donde el placer es propiciado asà como la ausencia de dolor) le corresponde una polÃtica libertaria (donde la crÃtica a la autoridad y el elogio de la autarquÃa es un elemento nodal): el órgano indicado, culo, tetas, clÃtoris, pene, boca, lengua, pezón, la piel, en el fondo, y su elogio como superficie iluminada. Todo cuerpo emancipado es una punta de lanza. Poco sentido tiene distinguir lo erótico de lo pornográfico, en el primer caso, será lo elusivo; en el segundo, lo exhibido al detalle, del plano velado al plano quirúrgico. Sin embargo, la filosofÃa, la literatura, el cine y el arte que en estos textos se piensan permite ese encuentro como festejo. La curva pornográfica, como dirÃa el ensayista Christian Ferrer, es patrimonio de lo libertario, desde la exhaltación de la camaraderÃa amorosa del anarquismo individualista de Emile Armand hasta formas que resisten el código externo coercitivo: el contrato libertino, la orgÃa, el onanismo, el sexo tarifado, la pansexualidad desbocada, el fetichismo. La filosofÃa va hacia el vulgo y la plebe no para juzgar en ese sentido, sino para erotizar la diferencia, la carne y el impulso de perpetuación que se sabe perdido y, por ello, atravesado por los flujos, la sangre, el semen. Belleza de la pequeña muerte que quiere más vida.
