Los hÃbridos han logrado sobrevivir al asedio de ángeles y demonios gracias a la protección del arcángel Uriel y de los Ãncubos.
DÃa por dÃa sus dones aumentan, pero su individualidad desaparece.
Ahora deberán enfrentar mayores amenazas, pues tanto el cielo como el infierno los ha condenado.