Pero lo que no saben es que, al condenar al hambre a los millones de personas que se refugian tras sus muros, han puesto la primera piedra en el nacimiento de una legión de zombies hambrientos y de carroñeros Masticadores.
Esta es su historia, la de la primera novela Z basada Ãntegramente en hechos reales.
Y es que a veces la realidad supera a la ficción, a la imaginación desaforada del más desaforado novelista. Más de un millón de personas murieron de hambre, fueron devoradas o al menos parcialmente comidas.