Mi Vida, "Iniciada" a los 80: De cuando la muerte me vino a buscar, y tuvo que irse sin compañÃa (Spanish Edition)
Book Details
ISBN / ASINB0162ESOD2
ISBN-13978B0162ESOD7
Sales Rank135,888
MarketplaceUnited States 🇺🇸
Description
Hoy es 7 de diciembre de 2013.
Hace poco maÌs de un mes cumpliÌ 78 años.
Y hace poco maÌs de una hora, me dijeron que me quedan tres diÌas de vida.
¿CuaÌnto tiempo representan tres diÌas en toda una vida? ¿Fueron tres diÌas aquellas vacaciones eternas o esos que me anunciaron la llegada de mis hijos? ¿O tres diÌas fueron los que hoy no recuerdo que viviÌ en alguna de las tantas semanas rutinarias donde el lunes repetiÌa al jueves?
¿CuaÌles de todos esos tres diÌas, son los que ahora me dicen que tengo? ¿Son toda la eternidad o soÌlo unos instantes? ¿CuaÌnto duraraÌn estos tres diÌas, cuando me dicen que son los uÌltimos?
En estas circunstancias ¿debo medir el tiempo en horas o en la cantidad de transfusiones de sangre que necesito?
O mejor auÌn, ¿consigno un minuto por cada llamado telefoÌnico de personas que, si bien son cercanas, hace tiempo que no veo?
Al parecer por la cantidad de pinchazos en mis brazos, de los que salen mangueras finitas que van hasta bolsitas con liÌquidos de colores varios, liÌquidos que –dicen- son los que me mantienen viva ... Y sobre todo, al parecer por la cantidad de veces que la puerta de mi luÌgubre habitacioÌn 204 en la que reza un cartel de “paciente en aislacioÌnâ€, se ha abierto desde que me internaron, concluyo en que al borde de la muerte las horas se alargan, se hacen flexibles y un minuto contiene toda la eternidad...
Por lo que comprendo, tendreÌ tiempo suficiente para escribir esta historia.
La historia de mi vida.
Una vida que –creo- tal vez pueda inspirarte algo. Un cambio, una decisioÌn.
O por queÌ no? el coraje para tomar las riendas de tu vida, como lo hice con ya cumplidos 48 años.
Cuando ya habiÌa plantado un aÌrbol –muchos aÌrboles en realidad- cuando ya teniÌa tres hijos y cuando hasta ya habiÌa escrito un libro... comenzoÌ mi Segunda Vida.
Hace poco maÌs de un mes cumpliÌ 78 años.
Y hace poco maÌs de una hora, me dijeron que me quedan tres diÌas de vida.
¿CuaÌnto tiempo representan tres diÌas en toda una vida? ¿Fueron tres diÌas aquellas vacaciones eternas o esos que me anunciaron la llegada de mis hijos? ¿O tres diÌas fueron los que hoy no recuerdo que viviÌ en alguna de las tantas semanas rutinarias donde el lunes repetiÌa al jueves?
¿CuaÌles de todos esos tres diÌas, son los que ahora me dicen que tengo? ¿Son toda la eternidad o soÌlo unos instantes? ¿CuaÌnto duraraÌn estos tres diÌas, cuando me dicen que son los uÌltimos?
En estas circunstancias ¿debo medir el tiempo en horas o en la cantidad de transfusiones de sangre que necesito?
O mejor auÌn, ¿consigno un minuto por cada llamado telefoÌnico de personas que, si bien son cercanas, hace tiempo que no veo?
Al parecer por la cantidad de pinchazos en mis brazos, de los que salen mangueras finitas que van hasta bolsitas con liÌquidos de colores varios, liÌquidos que –dicen- son los que me mantienen viva ... Y sobre todo, al parecer por la cantidad de veces que la puerta de mi luÌgubre habitacioÌn 204 en la que reza un cartel de “paciente en aislacioÌnâ€, se ha abierto desde que me internaron, concluyo en que al borde de la muerte las horas se alargan, se hacen flexibles y un minuto contiene toda la eternidad...
Por lo que comprendo, tendreÌ tiempo suficiente para escribir esta historia.
La historia de mi vida.
Una vida que –creo- tal vez pueda inspirarte algo. Un cambio, una decisioÌn.
O por queÌ no? el coraje para tomar las riendas de tu vida, como lo hice con ya cumplidos 48 años.
Cuando ya habiÌa plantado un aÌrbol –muchos aÌrboles en realidad- cuando ya teniÌa tres hijos y cuando hasta ya habiÌa escrito un libro... comenzoÌ mi Segunda Vida.
