La guerra no constituye un pasatiempo, ni una simple pasión por la osadÃa y el triunfo, ni el fruto de un entusiasmo sin lÃmites.
. . .La cortina de humo de Calderón oculta el verdadero propósito y al verdadero objetivo; su guerra so pretexto de terminar con el narcotráfico, es en toda su cruda rea- lidad, parte de una estrategia implementada por Grupos pertenecientes a la oligarquÃa internacional. Verdaderos tiburones que le exigen a Calderón, les entregue un paÃs debilitado y desintegrado, que no oponga resistencia a sus polÃticas voraces y depredadoras.