En ecologÃa de la información el autor coloca a las personas, no a la tecnologÃa, en el centro de la información. Asimismo, señala que la información y el conocimiento son creaciones humanas y que nunca superaremos su capacidad de manejo hasta que se le dé a la persona el papel fundamental en la información.
La obra muestra la importancia de desarrollar una estrategia de información global; explora las luchas internas en las organizaciones, los celos por los recursos y las batallas polÃticas que pueden frustrar la habilidad de compartir información; destaca también la importancia de visualizar de qué manera las personas emplean en la práctica la información (cómo la buscan, la modifican, la comparten, la acumulan y constantemente la ignoran) y la clase de información que requieren; describe el grupo ideal de información, quien no sólo almacena y recupera la información, sino que también la limita o la cercena, provee el contexto, enfatiza su estilo y elige el medio correcto de presentación.
Davenport hace explÃcito lo que muchos gerentes ya saben: que el flujo útil de la información depende de las personas, no del equipo.