· Definir tus metas: si no sabes a dónde te diriges, nunca llegarás · Dividir tus metas en pasos más fáciles de manejar · Tomar el control de tus finanzas · Usar tu tiempo eficientemente, sin malgastarlo · Cuidar tu salud —sin ella, el triunfo no vale nada · Alimentar tu espÃritu · Desarrollar una red de apoyo en la que puedas confiar · Y mucho, mucho más