La fenomenologÃa lingüÃstica de John Searle parte de la oposición entre los enunciados constatativos, que se limitan a constatar estados de hecho, y los enunciados performativos, que producen modificaciones de la realidad externa cuando se enuncian en el contexto preciso. Existen, asÃ, actos lingüÃsticos que, además de consistir en la pronunciación de determinadas palabras de una forma y en un orden proposicionalmente correcto, pueden tener un valor pragmático adicional según sea su contexto institucional, con lo que no sólo producen hechos naturales (hechos brutos, en la terminologÃa de Searle), sino también hechos institucionales. Por ejemplo, en determinadas circunstancias, decir "prometo hacer x" tiene unas consecuencias que trascienden lo puramente fÃsico: vale o cuenta como prometer, como realización del acto institucional de la promesa, generador de la obligación de realizar lo prometido.