Dos grandes obras del autor Marques de Sade combinadas en un libro.
Sabio traductor de Richardson, Prévost, a quien debe¬mos el haber pasado a nuestra lengua las bellezas de ese escritor célebre, ¿no te debemos, por mérito propio, un tributo plenamente merecido de elogios? ¿No te podrÃamos denominar con justicia el Richardson francés? Sólo tú poseÃste el arte de interesar largo tiempo mediante fábulas implexas sosteniendo siempre el interés, incluso al diversifi¬carlo; sólo tú llevaste siempre tus episodios lo bastante bien como para que la intriga principal ganara más que perdiera en su multiplicación o en su complicación. De ahà que sea esa cantidad de sucesos que te reprocha La Harpe, no sólo lo que en ti produce el efecto más sublime, sino al mismo tiempo lo que prueba mejor, tanto la bondad de tu espÃritu como la excelencia de tu genio. «Les Mémoires d'un homme de qualité y, finalmente (para añadir a lo que nosotros pen¬samos de Prévost lo que otros distintos a nosotros también han pensado), Cleveland, L'Histoire d'un Grecque moder¬ne, Le Monde moral, Manon Lescaut sobre todo, están llenas de esas escenas enternecedoras y terribles que sorprenden e interesan vigorosamente; las situaciones de es¬tas obras, felizmente tratadas, presentan momentos en que la naturaleza se estremece de horror», etc. Eso es lo que se denomina escribir novelas eso es lo que en la posteridad ase¬gurará a Prévost un puesto que ninguno de sus rivales alcan¬zará...