El profeta Ezequiel: Gog, Magog, y la Tercera Guerra Mundial. (Spanish Edition)
Book Details
Author(s)Alejandro Roque Glez
PublisherAlejandro's Libros.
ISBN / ASINB005LILU6O
ISBN-13978B005LILU69
Sales Rank305,160
MarketplaceUnited States 🇺🇸
Description
Ezequiel fue uno de los cuatro grandes profetas e hijo del sacerdote Buzi.
Once años antes que Jerusalém fuera totalmente destruida por el ejercito del rey Babilónico Nabucodonosor hubo otro cautiverio, en el 597 a.C, donde el joven Ezequiel es llevado a la gran ciudad de Babilonia (2 Ry 23:36-37; 24:8-16; 2 Cr 36:5-10). Hasta ese momento habÃan ocurrido varios cautiverios que fueron desmembrando al pueblo de Israel desde tiempo de los asirios.
Ezequiel profetizaba desde el exilio a sus compatriotas diciéndoles que se olvidaran del regreso a su patria ya que pronto Jerusalém serÃa destruida hasta los cimientos y comenzarÃa otro cautiverio de 70 años. Para los allà presentes les era difÃcil admitir que el Templo de Dios (centro del culto nacional) serÃa totalmente quemado; sin embargo, Dios les advertÃa que dejaran de escuchar a los falsos profetas—como siempre los hay—quienes les hablaban de paz, prosperidad y pronta reconciliación. Era en realidad tiempo de recoger lo mal sembrado.
En medio de tantas tragedias Dios le revela al profeta lo que ocurrirÃa al Final de los tiempos y la invasión que dispararÃa la Tercera Guerra Mundial e instauración de la justicia eterna y promesa divina.
Once años antes que Jerusalém fuera totalmente destruida por el ejercito del rey Babilónico Nabucodonosor hubo otro cautiverio, en el 597 a.C, donde el joven Ezequiel es llevado a la gran ciudad de Babilonia (2 Ry 23:36-37; 24:8-16; 2 Cr 36:5-10). Hasta ese momento habÃan ocurrido varios cautiverios que fueron desmembrando al pueblo de Israel desde tiempo de los asirios.
Ezequiel profetizaba desde el exilio a sus compatriotas diciéndoles que se olvidaran del regreso a su patria ya que pronto Jerusalém serÃa destruida hasta los cimientos y comenzarÃa otro cautiverio de 70 años. Para los allà presentes les era difÃcil admitir que el Templo de Dios (centro del culto nacional) serÃa totalmente quemado; sin embargo, Dios les advertÃa que dejaran de escuchar a los falsos profetas—como siempre los hay—quienes les hablaban de paz, prosperidad y pronta reconciliación. Era en realidad tiempo de recoger lo mal sembrado.
En medio de tantas tragedias Dios le revela al profeta lo que ocurrirÃa al Final de los tiempos y la invasión que dispararÃa la Tercera Guerra Mundial e instauración de la justicia eterna y promesa divina.










