Para que todas las piezas encajen el mundo se verÃa para entonces inmerso no ya en una confrontación polÃtica y militar, sino en una profunda crisis económica que impulsarÃa a los lÃderes de las naciones en renunciar a sus independencias nacionales por una migaja del pan envenenado y elaborado para el momento oportuno.
Ello implica, afirma el sujeto, completa unión monetaria y polÃtica con un lÃder (emperador) a la cabeza...la versión moderna del antiguo Imperio Romano.
Bruselas y Estrasburgo están bien ocupados dando los toques finales al proyecto.