Pocas veces en la historia se ha escuchado el grito del sentimiento anticristiano como en nuestros das, cuando tildan a los seguidores de Cristo de hipcritas, legalistas y partidistas. (r)En das cuando muchos cristianos profesantes est n completamente ajenos a su "mandato cultural", los autores nos recuerdan que la Iglesia tiene que ser portadora de la gloria de Dios en cada estera de la vida. Este libro es un apremiante llamado a la vigilancia.-- Charles Colson