El rey Salomón y Saulo de Tarso (Pablo) tuvieron que experimentar la humillación y rebeldÃa ante Dios para comprender el sentido de sus vidas.
Tanto el rey Salomón como el apóstol san Pablo fueron hábiles oradores que no cesaron en indicarnos sobre el juicio final que—ahora ya cercano—un dia los humanos tendrÃan que padecer, en su encuentro inevitable e histórico con el Creador de los cielos y la tierra.
Ambos fueron educados en familias judÃas respetables, hombres sazonados por el tiempo de la vida, y finalmente arrodillados ante el Dios que los llamó a dejar escrito una posteridad, llamando y exhortando a cada uno de nosotros, para que analicemos nuestros pasos y la senda que transitamos.
CONTENIDO:
-Introducción.
-El rey Saúl: probado y desechado en su desobediencia.