Con Ciencia de Guerra y Paz (Spanish Edition)
Book Details
Author(s)Daniel R. Altschuler Stern
PublisherDaniel R. Altschuler
ISBN / ASINB00H4F3WJK
ISBN-13978B00H4F3WJ1
MarketplaceFrance 🇫🇷
Description
En el 2010, Daniel Altschuler, catedrático de FÃsica de la Universidad de Puerto Rico y ex director del Observatorio de Arecibo, recibió el prestigioso premio Andrew Gemant del American Institute of Physics (AIP) de los EE.UU. Este premio reconoce los logros y contribuciones para llevar la dimensión humanÃstica, cultural y artÃstica de la FÃsica al público general.
Fiel a su visión de la responsabilidad social del cientÃfico, el autor nos brinda en este breve libro, (casi un panfleto según sus palabras), una visión de la situación actual de nuestra civilización y una discusión de los problemas fundamentales que enfrentamos, una visión de guerra y paz que incluye el hecho de que nos hemos tornado obsoletos. Escribe desde una perspectiva humanÃstica, a la que se incorporan los conocimientos cientÃficos más sólidos alcanzados hasta el siglo veintiuno. Su intención es decir lo que hay que decir y no más, con la esperanza que una nueva generación encuentre el camino a un mejor futuro, por más que nos puedan reclamar con amargura: ¿Esto es lo que nos dejaron?
El ser humano obsoleto surge como consecuencia del aumento exponencial de nuestro poder que ha sobrepasado nuestros preceptos éticos que deben regir ese poder. Somos obsoletos en el sentido de que la aceleración de la historia nos ha dejado atrás, que lo que somos capaces de hacer es más de lo que podemos imaginar, que somos capaces de aniquilar de un bombazo a un millón de personas pero no nos cabe en la imaginación el significado de esta posibilidad.
Los problemas demográficos que han alterado el balance planetario a tal punto que estamos afectando la geofÃsica del planeta, la grave desigualdad entre humanos junto a nuestra herencia cavernÃcola de violencia, nos impulsan a un final trágico, al menos que encontremos una nueva ética global. Es cuestión de vida o muerte.
Necesitamos una ética renovada secular puesta al dÃa bajo la sombra de Hiroshima y Nagasaki, de Auschwitz y Treblinka, que rechace el bÃblico dominio y haga suya la fraternidad entre humanos y la armonÃa y el balance con la naturaleza. Transformar una ética de guerra a una de paz no es fácil dada la conformación socioeconómica de nuestras sociedades y la falta de liderazgo por parte de instituciones que al igual que los humanos, son obsoletas, incluyendo las iglesias de pies empantanados. Una ética secular que no se base en el miedo a otro mundo infernal mÃtico en el cual viviremos después de la vida si no pecamos, sino que logre evitar que este mundo de los vivos, (que ya para muchos es un purgatorio), se convierta en un infierno verdadero, (ya lo estamos calentando).
Su compatriota Eduardo Galeano nos dice del autor:
"El autor es pariente del cielo, por parte del sol, y pariente de la tierra, por parte de una celulita anónima que vivió hace tres mil quinientos millones de años. Desde su observatorio astronómico, él mira hacia arriba, hacia abajo y a los costados, y asà va espiando los pasos de sus dos familias. En este libro, nos invita a compartir lo que ve. Vale la pena hacerle caso: este cientÃfico raro escribe con buena música, letra clara y sentido del humor. Se agradece."
Fiel a su visión de la responsabilidad social del cientÃfico, el autor nos brinda en este breve libro, (casi un panfleto según sus palabras), una visión de la situación actual de nuestra civilización y una discusión de los problemas fundamentales que enfrentamos, una visión de guerra y paz que incluye el hecho de que nos hemos tornado obsoletos. Escribe desde una perspectiva humanÃstica, a la que se incorporan los conocimientos cientÃficos más sólidos alcanzados hasta el siglo veintiuno. Su intención es decir lo que hay que decir y no más, con la esperanza que una nueva generación encuentre el camino a un mejor futuro, por más que nos puedan reclamar con amargura: ¿Esto es lo que nos dejaron?
El ser humano obsoleto surge como consecuencia del aumento exponencial de nuestro poder que ha sobrepasado nuestros preceptos éticos que deben regir ese poder. Somos obsoletos en el sentido de que la aceleración de la historia nos ha dejado atrás, que lo que somos capaces de hacer es más de lo que podemos imaginar, que somos capaces de aniquilar de un bombazo a un millón de personas pero no nos cabe en la imaginación el significado de esta posibilidad.
Los problemas demográficos que han alterado el balance planetario a tal punto que estamos afectando la geofÃsica del planeta, la grave desigualdad entre humanos junto a nuestra herencia cavernÃcola de violencia, nos impulsan a un final trágico, al menos que encontremos una nueva ética global. Es cuestión de vida o muerte.
Necesitamos una ética renovada secular puesta al dÃa bajo la sombra de Hiroshima y Nagasaki, de Auschwitz y Treblinka, que rechace el bÃblico dominio y haga suya la fraternidad entre humanos y la armonÃa y el balance con la naturaleza. Transformar una ética de guerra a una de paz no es fácil dada la conformación socioeconómica de nuestras sociedades y la falta de liderazgo por parte de instituciones que al igual que los humanos, son obsoletas, incluyendo las iglesias de pies empantanados. Una ética secular que no se base en el miedo a otro mundo infernal mÃtico en el cual viviremos después de la vida si no pecamos, sino que logre evitar que este mundo de los vivos, (que ya para muchos es un purgatorio), se convierta en un infierno verdadero, (ya lo estamos calentando).
Su compatriota Eduardo Galeano nos dice del autor:
"El autor es pariente del cielo, por parte del sol, y pariente de la tierra, por parte de una celulita anónima que vivió hace tres mil quinientos millones de años. Desde su observatorio astronómico, él mira hacia arriba, hacia abajo y a los costados, y asà va espiando los pasos de sus dos familias. En este libro, nos invita a compartir lo que ve. Vale la pena hacerle caso: este cientÃfico raro escribe con buena música, letra clara y sentido del humor. Se agradece."
