Los caballeros del amor : memorias del reinado de Carlos III: Novela histoÌrica (Spanish Edition)
Book Details
Author(s)Rafael del Castillo
ISBN / ASINB00S46KLWY
ISBN-13978B00S46KLW4
Sales Rank1,676,323
MarketplaceUnited States 🇺🇸
Description
ProlÃfico escritor de cuya biografÃa se conocen escasos datos. Juan Ignacio Ferreras le
supone nacido entre 1835-1840 y muerto en torno a 1900. En ocasiones firmó con el
seudónimo de Ãlvaro Carrillo. Publicó obras de tema geográfico y militar y colaboró
activamente en la prensa. Parece autor de más de una docena de obras dramáticas que
fueron representadas en los coliseos de Madrid y Barcelona. Éstas pertenecen a los
diversos géneros en boga en su época: dramas de tono sentimental (Pobre ciega, 1850;
Los dos cortesanos, 1858; Madrid riendo y Madrid llorando, 1858; Los desposorios de
Albano, 1859, redactada en colaboración con Vicente Lalama; Los pobres de Barcelona,
1865; La ambición de una mujer, 1865; CaÃn y Abel, 1867; Maldita sea la guerra, 1874;
MarÃa Magdalena, 1893; Los estranguladores), comedias y juguetes cómicos (El calcetÃn
de Marco Antonio, 1860; Un pollo del lugar, 1857), zarzuelas (El convidado de piedra;
La bella chiquitita y los padres sin familia, 1893) y el drama histórico Pizarro,
conquistador del Perú (1871). Algunos de estos dramas parecen adaptaciones de sus
fábulas narrativas, según era habitual en la época.
Pero Rafael del Castillo fue, ante todo, un fecundo escritor de novelas por entregas
nacidas en las prensas de Madrid y Barcelona, los dos polos culturales de su acción
creativa. Ferreras le atribuye la autorÃa de entre sesenta y ochenta novelas, gruesos
volúmenes en su mayorÃa siguiendo la moda del folletÃn. El mismo estudioso, casi el
único que se ha aproximado a su obra, define su creación narrativa en los siguientes
términos: "Podemos fácilmente deducir que nos encontramos ante un autor especialista
capaz de surtir el mercado; Rafael del Castillo no es original, pero es capaz de continuar
todas las tendencias del género y constituye también uno de los últimos defensores de la
novela por entregas en plena decadencia" (La novela por entregas, p. 183). No es un
escritor cuidadoso del lenguaje. Domina las técnicas de la entrega y abusa de ellas con el
estilo entrecortado y un diálogo menudo. Según vamos avanzando en el cultivo del
folletÃn sus rasgos van presentándose más estereotipados y las novelas se resienten de
originalidad. Fue un profesional de la entrega, para quien la ideologÃa también se puede
alquilar a las exigencias de los editores.
supone nacido entre 1835-1840 y muerto en torno a 1900. En ocasiones firmó con el
seudónimo de Ãlvaro Carrillo. Publicó obras de tema geográfico y militar y colaboró
activamente en la prensa. Parece autor de más de una docena de obras dramáticas que
fueron representadas en los coliseos de Madrid y Barcelona. Éstas pertenecen a los
diversos géneros en boga en su época: dramas de tono sentimental (Pobre ciega, 1850;
Los dos cortesanos, 1858; Madrid riendo y Madrid llorando, 1858; Los desposorios de
Albano, 1859, redactada en colaboración con Vicente Lalama; Los pobres de Barcelona,
1865; La ambición de una mujer, 1865; CaÃn y Abel, 1867; Maldita sea la guerra, 1874;
MarÃa Magdalena, 1893; Los estranguladores), comedias y juguetes cómicos (El calcetÃn
de Marco Antonio, 1860; Un pollo del lugar, 1857), zarzuelas (El convidado de piedra;
La bella chiquitita y los padres sin familia, 1893) y el drama histórico Pizarro,
conquistador del Perú (1871). Algunos de estos dramas parecen adaptaciones de sus
fábulas narrativas, según era habitual en la época.
Pero Rafael del Castillo fue, ante todo, un fecundo escritor de novelas por entregas
nacidas en las prensas de Madrid y Barcelona, los dos polos culturales de su acción
creativa. Ferreras le atribuye la autorÃa de entre sesenta y ochenta novelas, gruesos
volúmenes en su mayorÃa siguiendo la moda del folletÃn. El mismo estudioso, casi el
único que se ha aproximado a su obra, define su creación narrativa en los siguientes
términos: "Podemos fácilmente deducir que nos encontramos ante un autor especialista
capaz de surtir el mercado; Rafael del Castillo no es original, pero es capaz de continuar
todas las tendencias del género y constituye también uno de los últimos defensores de la
novela por entregas en plena decadencia" (La novela por entregas, p. 183). No es un
escritor cuidadoso del lenguaje. Domina las técnicas de la entrega y abusa de ellas con el
estilo entrecortado y un diálogo menudo. Según vamos avanzando en el cultivo del
folletÃn sus rasgos van presentándose más estereotipados y las novelas se resienten de
originalidad. Fue un profesional de la entrega, para quien la ideologÃa también se puede
alquilar a las exigencias de los editores.
