« Me quedo sin voz porque acaba de levantar la cabeza. Es el ladrón de mi taxi. En mi pecho, mi corazón deja de latir, ¿o acaso es el tiempo que se detuvo? Nunca antes habÃa visto unos ojos asÃ. Azul obscuro. Azul tormenta. Como el fondo del mar cuando está embravecido. »