MARTE Y EL PLANETA PERDIDO HOMBRE (Spanish Edition)
Book Details
Author(s)Lou Baldin
PublisherLou Baldin
ISBN / ASINB00VL9N17I
ISBN-13978B00VL9N171
Sales Rank3,175,819
MarketplaceUnited States 🇺🇸
Description
El universo es un inmenso parque de juegos mantenido por una colaboración de seres altamente espirituales. Estos seres, rara vez, si alguna vez, se manifiestan en el patio de recreo que supervisan. El universo es uno de los muchos universos fÃsicos y no fÃsicos sin fin en existencia. Los Universos en general, están en categorÃa de perpetuidad, nunca empezaron ni terminarán, y son infinitos.
Los universos son y existen en el interior de dimensiones infinitas. Las dimensiones son infinitas, de nunca acabar, perpetuas y relativamente extrañas para nosotros.
El infinito es un concepto y una realidad casi imposible de articular y comprender mientras se esté atrapado y confinado en el interior de ilusiones tridimensionales. La mente humana tiene acceso a la más alta y la más baja de las dimensiones, pero se ve obstaculizada por la fijación y el absurdo de la realidad ilusoria en que estamos ahora.
Esa desventaja permite a los humanos creer que se originaron por accidente de la naturaleza en este caso, y en este planeta. Un planeta que pasa a existir en la "zona suave" (zona de habitabilidad), alrededor de la estrella (el sol).Tales ilusiones hacen que sea difÃcil de comprender una realidad muy diferente con respecto a este sistema solar y los billones de formas de vida que sustentan los sistemas solares dentro de la mayorÃa de las galaxias en el universo.
Todos los planetas en un sistema solar se encuentran en una "zona habitable" de una cierta clase (habitable y única para cada planeta y sistema planetario, los seres y criaturas existentes en ellos).
La vida inteligente en el cosmos sigue siendo un tema tabú para la mayorÃa de la gente en la Tierra (no tanto ahora cuando más gente del mundo despierta a las realidades que son posibles a través de los avances tecnológicos en astronomÃa).
Creer que la vida existe en algún lugar del universo que no sea la Tierra, y que tal vida tiene los medios para hacer el viaje a la Tierra, es donde la mayorÃa de la gente traza una lÃnea (una lÃnea en la arena que está rápidamente condenada a ser barrida por el agua).
Independientemente de lo que la mayorÃa de la gente piense o crea, la vida es abundante en todo el universo, en el sinfÃn de miles de millones de galaxias, y los sistemas solares dentro de cada galaxia. Los humanos, en su mayor parte, siguen siendo conscientes de las maravillas galácticas y el recorrido frecuente de los seres laboriosos mayores (ETs) que residen en un universo próspero y vibrante.
Los tabúes ayudaron a cimentar y propagar ilusiones institucionalizadas por las instituciones religiosas y cientÃficas (las cuales están, a menudo, en connivencia).
Las instituciones religiosas y cientÃficas han cooperado con la intención de introducir el concepto de soberanÃa planetaria a las masas. Delirios que han mantenido a la realidad extraterrestre en el rincón de la ciencia ficción durante incontables generaciones.
La soberanÃa planetaria, como se sugiere en la teorÃa de la evolución de Darwin, es una farsa. Los orÃgenes del hombre, bestias, insectos y la vegetación, son extraterrestres y su diseño cuenta con un propósito definido.
Nada se originó en el planeta Tierra, ni flora, fauna, o cualquiera de los minerales y elementos que constituyen los bloques que conforman el llamado mundo fÃsico. La esencia y existencia fÃsica llegan a la Tierra “pre-creadasâ€, completamente desarrolladas y listas para funcionar. Plantas y animales y sus modificaciones, suceden, con determinación externa de los seres vivos, sumado a que fueron traÃdas aquà desde otras partes de la galaxia, y se les hizo adaptar a las condiciones locales en este planeta por los técnicos extraterrestres y sus cohortes humanas y no-humanas.
Los humanos experimentan una existencia fÃsica, pero no son seres fÃsicos. Ni siquiera mientras se encuentran en la “percibida†encarnación fÃsica.
Bajo un microscopio, lo que llamamos el mundo fÃsico, los elementos que componen la carne y la sangre, no son fÃsicos en a
Los universos son y existen en el interior de dimensiones infinitas. Las dimensiones son infinitas, de nunca acabar, perpetuas y relativamente extrañas para nosotros.
El infinito es un concepto y una realidad casi imposible de articular y comprender mientras se esté atrapado y confinado en el interior de ilusiones tridimensionales. La mente humana tiene acceso a la más alta y la más baja de las dimensiones, pero se ve obstaculizada por la fijación y el absurdo de la realidad ilusoria en que estamos ahora.
Esa desventaja permite a los humanos creer que se originaron por accidente de la naturaleza en este caso, y en este planeta. Un planeta que pasa a existir en la "zona suave" (zona de habitabilidad), alrededor de la estrella (el sol).Tales ilusiones hacen que sea difÃcil de comprender una realidad muy diferente con respecto a este sistema solar y los billones de formas de vida que sustentan los sistemas solares dentro de la mayorÃa de las galaxias en el universo.
Todos los planetas en un sistema solar se encuentran en una "zona habitable" de una cierta clase (habitable y única para cada planeta y sistema planetario, los seres y criaturas existentes en ellos).
La vida inteligente en el cosmos sigue siendo un tema tabú para la mayorÃa de la gente en la Tierra (no tanto ahora cuando más gente del mundo despierta a las realidades que son posibles a través de los avances tecnológicos en astronomÃa).
Creer que la vida existe en algún lugar del universo que no sea la Tierra, y que tal vida tiene los medios para hacer el viaje a la Tierra, es donde la mayorÃa de la gente traza una lÃnea (una lÃnea en la arena que está rápidamente condenada a ser barrida por el agua).
Independientemente de lo que la mayorÃa de la gente piense o crea, la vida es abundante en todo el universo, en el sinfÃn de miles de millones de galaxias, y los sistemas solares dentro de cada galaxia. Los humanos, en su mayor parte, siguen siendo conscientes de las maravillas galácticas y el recorrido frecuente de los seres laboriosos mayores (ETs) que residen en un universo próspero y vibrante.
Los tabúes ayudaron a cimentar y propagar ilusiones institucionalizadas por las instituciones religiosas y cientÃficas (las cuales están, a menudo, en connivencia).
Las instituciones religiosas y cientÃficas han cooperado con la intención de introducir el concepto de soberanÃa planetaria a las masas. Delirios que han mantenido a la realidad extraterrestre en el rincón de la ciencia ficción durante incontables generaciones.
La soberanÃa planetaria, como se sugiere en la teorÃa de la evolución de Darwin, es una farsa. Los orÃgenes del hombre, bestias, insectos y la vegetación, son extraterrestres y su diseño cuenta con un propósito definido.
Nada se originó en el planeta Tierra, ni flora, fauna, o cualquiera de los minerales y elementos que constituyen los bloques que conforman el llamado mundo fÃsico. La esencia y existencia fÃsica llegan a la Tierra “pre-creadasâ€, completamente desarrolladas y listas para funcionar. Plantas y animales y sus modificaciones, suceden, con determinación externa de los seres vivos, sumado a que fueron traÃdas aquà desde otras partes de la galaxia, y se les hizo adaptar a las condiciones locales en este planeta por los técnicos extraterrestres y sus cohortes humanas y no-humanas.
Los humanos experimentan una existencia fÃsica, pero no son seres fÃsicos. Ni siquiera mientras se encuentran en la “percibida†encarnación fÃsica.
Bajo un microscopio, lo que llamamos el mundo fÃsico, los elementos que componen la carne y la sangre, no son fÃsicos en a










