El juramento de José Antonio: Mis narrativas y cuentos cortos (Serie intimidades nº 1) (Spanish Edition)
Book Details
Author(s)Luis Nobriga
ISBN / ASINB012I5O3PM
ISBN-13978B012I5O3P9
Sales Rank99,999,999
MarketplaceUnited States 🇺🇸
Description
Prefacio
Amiga y amigo lector, tenga la seguridad que este librito, (dé una serie de siete) que tiene en sus manos, lo va a empapar y trasportar a un mundo mágico, lleno de virtudes y padecimientos de las intimidades y desnudez del alma de grandes hombres de la historia.
Hasta ahora, ningún escritor lo ha plasmado. Este servidor, con esa perspectiva de ficción que me caracteriza, tomé esa vereda e intenté llegar lo mas cerca, para asÃ, narrarle en forma cruda y sin tabúes esas intimidades.
Muchos apuntarán que estas historias las conocen al extremo, y la han leÃdo una y otra vez, entonces, ¿para que volver a leer lo cotidiano?
Queridos lectores, ¡permÃtame comunicarle todo lo contrario!
AquÃ, el autor, narra los hechos de éstos personajes históricos como nadie lo ha relatado, púes, el cuentista se sumerge en el alma del héroe y se baña con lo más profundo de sus intimidades, para asÃ, extraer desde dentro esos amores y regalárselo a los ávidos lectores qué, no conocÃan esa excelsitudes de esos héroes.
Extracto:
• ¿Esta es tú Venezuela, la que siempre me has hablado? ¡Que bonita es! ¿Estas tierras son tuyas? - exclamó la joven de modales refinado. Un ligero carraspeo hace que ella se pase las manos por el pecho y se dé masajes.
• Si, mi amor. Las he heredado de mis padres. Por aquel lado están las minas... ¿No me gusta mucho esa tos tuya...?- inquirió él.
• ¿Que mineral obtienen? - preguntó ella, obviando la advertencia de su marido con respecto a la carraspera.
• Cobre. En este momento la tenemos alquilada a una compañÃa inglesa.
• ¿Como se llama éste rÃo?
• Éste es el rÃo Tupé, es afluente del Aróa, qué está detrás de aquella montaña.
• Deseo bañarme en éste rÃo de aguas claras... ¿Me acompaña?
• ¡Vamos! Pero hay un problema...
• ¿Cuál, mi amor?
• Se nos olvidó el traje de baño...
• No importa, mi vida. Nos bañaremos como Dios nos trajo al mundo... ¿acepta?
• ¡Como tú diga, hermosa MarÃa! -__ y ambos jóvenes se despojan de sus vestimentas y en completa desnudez se dirigen a las heladas y diáfanas aguas de éste rico manantial Yaracuyano en Venezuela. Sus mentes jóvenes le permiten hacer cualquier travesura, para asà jactarse de la amplia naturaleza que se esparce solo para ellos. Una solidificada vegetación envuelve al romántico rÃo. El trinar de los pájaros se conjuga con el ruido de las aguas y el zumbar de los mosquitos, mientras que el croar de las ranas que nadan cerca de una charca, también se une a la correlación. A lo lejos se escucha el voznar de dos cisnes, que observan en forma indiferente a la pareja de enamorados, y en las alturas, una docena de golondrinas trisan en forma alegre, haciendo del lugar un verdadero edén enigmático en éste atardecer. El astro rey chispea allá en las alturas, cuyos últimos fucilazos se filtran a través de las copas de los altos árboles.
• ¡Ven, mi amor! ¿Le tienes miedo al agua? - gritó la chica, estando zambullida y mostrando una amplia sonrisa.
• No. Prefiero mirar tú blanca y hermosa desnudez que cautiva toda mi alma y le da resplandor a mi corazón.
• ¡OOH, poeta eres! ¡Ja, ja, ja, ja, ja...!
___ ¡Cualquier mortal se convierte en poeta con solo verte, MarÃa! ¡Ja, ja, ja, ja, ja,j…!
Y allà quedan ambos jóvenes, dándole rienda suelta a su tropical amor que se estremece como la imponente cascada que se precipita al vacÃo.
Continua
Amiga y amigo lector, tenga la seguridad que este librito, (dé una serie de siete) que tiene en sus manos, lo va a empapar y trasportar a un mundo mágico, lleno de virtudes y padecimientos de las intimidades y desnudez del alma de grandes hombres de la historia.
Hasta ahora, ningún escritor lo ha plasmado. Este servidor, con esa perspectiva de ficción que me caracteriza, tomé esa vereda e intenté llegar lo mas cerca, para asÃ, narrarle en forma cruda y sin tabúes esas intimidades.
Muchos apuntarán que estas historias las conocen al extremo, y la han leÃdo una y otra vez, entonces, ¿para que volver a leer lo cotidiano?
Queridos lectores, ¡permÃtame comunicarle todo lo contrario!
AquÃ, el autor, narra los hechos de éstos personajes históricos como nadie lo ha relatado, púes, el cuentista se sumerge en el alma del héroe y se baña con lo más profundo de sus intimidades, para asÃ, extraer desde dentro esos amores y regalárselo a los ávidos lectores qué, no conocÃan esa excelsitudes de esos héroes.
Extracto:
• ¿Esta es tú Venezuela, la que siempre me has hablado? ¡Que bonita es! ¿Estas tierras son tuyas? - exclamó la joven de modales refinado. Un ligero carraspeo hace que ella se pase las manos por el pecho y se dé masajes.
• Si, mi amor. Las he heredado de mis padres. Por aquel lado están las minas... ¿No me gusta mucho esa tos tuya...?- inquirió él.
• ¿Que mineral obtienen? - preguntó ella, obviando la advertencia de su marido con respecto a la carraspera.
• Cobre. En este momento la tenemos alquilada a una compañÃa inglesa.
• ¿Como se llama éste rÃo?
• Éste es el rÃo Tupé, es afluente del Aróa, qué está detrás de aquella montaña.
• Deseo bañarme en éste rÃo de aguas claras... ¿Me acompaña?
• ¡Vamos! Pero hay un problema...
• ¿Cuál, mi amor?
• Se nos olvidó el traje de baño...
• No importa, mi vida. Nos bañaremos como Dios nos trajo al mundo... ¿acepta?
• ¡Como tú diga, hermosa MarÃa! -__ y ambos jóvenes se despojan de sus vestimentas y en completa desnudez se dirigen a las heladas y diáfanas aguas de éste rico manantial Yaracuyano en Venezuela. Sus mentes jóvenes le permiten hacer cualquier travesura, para asà jactarse de la amplia naturaleza que se esparce solo para ellos. Una solidificada vegetación envuelve al romántico rÃo. El trinar de los pájaros se conjuga con el ruido de las aguas y el zumbar de los mosquitos, mientras que el croar de las ranas que nadan cerca de una charca, también se une a la correlación. A lo lejos se escucha el voznar de dos cisnes, que observan en forma indiferente a la pareja de enamorados, y en las alturas, una docena de golondrinas trisan en forma alegre, haciendo del lugar un verdadero edén enigmático en éste atardecer. El astro rey chispea allá en las alturas, cuyos últimos fucilazos se filtran a través de las copas de los altos árboles.
• ¡Ven, mi amor! ¿Le tienes miedo al agua? - gritó la chica, estando zambullida y mostrando una amplia sonrisa.
• No. Prefiero mirar tú blanca y hermosa desnudez que cautiva toda mi alma y le da resplandor a mi corazón.
• ¡OOH, poeta eres! ¡Ja, ja, ja, ja, ja...!
___ ¡Cualquier mortal se convierte en poeta con solo verte, MarÃa! ¡Ja, ja, ja, ja, ja,j…!
Y allà quedan ambos jóvenes, dándole rienda suelta a su tropical amor que se estremece como la imponente cascada que se precipita al vacÃo.
Continua
