A fin de cuentas, sólo son unos trozos de papel o unos números grabaos en un sistema informático que ni siquiera existen en efectivo. Sin embargo, le dedicamos gran parte de nuestra ocupación diaria. Causa mucha ansiedad y afán y tomar decisiones erradas acerca de su uso puede tener consecuencias fatales.
Al mismo tiempo, abre muchas puertas, cumple nuestros sueños y aparentemente posibilita todo. Realmente, ¡un poderoso caballero es don Dinero!