Lo último que Cecilia Lorenzo desea es encontrarse a bordo de un barco. De "ese" barco. Ella no deberÃa estar disfrutando de su luna de miel en un crucero de lujo entre Lisboa y Estambul, no: lo que de verdad deberÃa estar haciendo es lamerse las heridas por una boda planificada al milÃmetro en la que nada, empezando por la respuesta del novio ante el altar, salió como esperaba.