LA CASA DEL BOSQUE (Relatos románticos y fantásticos nº 54) (Spanish Edition)
Book Details
Author(s)Ana MartÃnez de la Riva Molina
PublisherAna MartÃnez de la Riva Molina
ISBN / ASINB00DFHF92E
ISBN-13978B00DFHF927
MarketplaceGermany 🇩🇪
Description
Me encontraba muy cansada, acabábamos de regresar de un viaje por Europa. Mis padres habÃan insistido en que lo realizara. Fui sin ganas y casi obligada. Lo hice por ellos porque no se sintieran abatidos ante mi negativa. Pensaban que era una manera de hacer que me sintiera mejor y olvidar el terror de lo vivido en el último mes. TodavÃa las pesadillas no se habÃan desvanecido y me despertaba con un grito estrangulado en mi garganta. Mi cuerpo temblaba empapado en sudor y era incapaz de controlar el castañeo de mis dientes.
VivÃa en una casita de campo que heredé de mi abuela. Ella siempre deseó que fuera para mÃ. Todos los veranos los pasaba allà como si el lugar fuera mágico y yo me convirtiera en un hada. Se hallaba en mitad de un precioso bosque rodeada por un lago no muy grande con un agua cristalina donde me bañaba aprendiendo a nadar y pescaba con una pequeña embarcación de remos que habÃa pertenecido a mi padre. Estaba muy bien conservada y cada año la pintaba y restauraba la astillada madera.
Al principio mis padres se negaron a que me trasladara a vivir tan alejada de la civilización. Acababa de terminar mis estudios de filologÃa y lo que más deseaba era ser escritora. Me pareció la mejor de las ideas dejarme arrastrar por el embrujo de mi nuevo hogar para comenzar con mi primera novela. Siempre fui muy soñadora inventándome historias de hechizos, de sucesos paranormales y del tÃpico héroe que rescataba a la ingenua y bella princesa de las garras de un malvado sin escrúpulos a la que querÃa someter y apoderarse de su buen corazón. Ya desde que comencé a escribir y leer en mi infancia, cada vez devoraba más y más los cuentos de fantasÃa y con siete años escribà mi primer relato. Mi profesora estuvo tan entusiasmada con mi historia que me dieron un premio por ser la mejor escritora del colegio siendo tan pequeña, superaba a muchos otros alumnos en cursos superiores. Quizá el pasar en compañÃa de mi abuela desde que empecé a gatear los meses de vacaciones, envolviéndome en sus historias de embrujamientos, hechizos mágicos, brujas buenas y malas…Comencé a soñar con esas historias y a intentar escribirlas.
Mis padres estaban muy orgullosos con mi comportamiento de niña muy estudiosa con notas extraordinarias, cariñosa y dulce.
VivÃa en una casita de campo que heredé de mi abuela. Ella siempre deseó que fuera para mÃ. Todos los veranos los pasaba allà como si el lugar fuera mágico y yo me convirtiera en un hada. Se hallaba en mitad de un precioso bosque rodeada por un lago no muy grande con un agua cristalina donde me bañaba aprendiendo a nadar y pescaba con una pequeña embarcación de remos que habÃa pertenecido a mi padre. Estaba muy bien conservada y cada año la pintaba y restauraba la astillada madera.
Al principio mis padres se negaron a que me trasladara a vivir tan alejada de la civilización. Acababa de terminar mis estudios de filologÃa y lo que más deseaba era ser escritora. Me pareció la mejor de las ideas dejarme arrastrar por el embrujo de mi nuevo hogar para comenzar con mi primera novela. Siempre fui muy soñadora inventándome historias de hechizos, de sucesos paranormales y del tÃpico héroe que rescataba a la ingenua y bella princesa de las garras de un malvado sin escrúpulos a la que querÃa someter y apoderarse de su buen corazón. Ya desde que comencé a escribir y leer en mi infancia, cada vez devoraba más y más los cuentos de fantasÃa y con siete años escribà mi primer relato. Mi profesora estuvo tan entusiasmada con mi historia que me dieron un premio por ser la mejor escritora del colegio siendo tan pequeña, superaba a muchos otros alumnos en cursos superiores. Quizá el pasar en compañÃa de mi abuela desde que empecé a gatear los meses de vacaciones, envolviéndome en sus historias de embrujamientos, hechizos mágicos, brujas buenas y malas…Comencé a soñar con esas historias y a intentar escribirlas.
Mis padres estaban muy orgullosos con mi comportamiento de niña muy estudiosa con notas extraordinarias, cariñosa y dulce.






